ENSAYO NAVIA, Evangelina ETICA EN EL DESARROLLO

Publicado: agosto 27, 2007 en ENSAYOS
 

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LOS PDMs[1], UN ESPACIO POSIBLE PARA LA PARTICIPACIÓN REAL  DE LOS JÓVENES DE MUNICIPIOS RURALES? 
(El caso del Municipio de Zudañez)
 
Evangelina Navía Villegas[2]
 La característica principal de lo que a continuación leerán está marcada por un afán de acercarnos a la participación, desde un enfoque ético.  Se comienza con una aproximación conceptual sobre la participación y su importancia en el desarrollo, para profundizar en la importancia del desarrollo local y la planificación participativa municipal, terminando en el análisis del caso de reformulación del PDM de Zudañez con participación juvenil como caso concreto de experiencia positiva en procesos de participación para el desarrollo.
Aclarando y entendiendo, desde la ética, la participación como motor del desarrollo.
 
El informe sobre Desarrollo Humano de las Naciones Unidas centrado en participación (1993) señala: “Una participación mayor de la población no es más una vaga ideología basada en los buenos deseos de unos pocos idealistas.  Se ha convertido en un imperativo, una condición de supervivencia”  (Klisberg; 2006: 175).   Unos años atrás hablar de participación era bastante controversial, y fácilmente caía en el campo de las acciones irrealizables….en el campo de los sueños y utopías.  Sin embargo hoy en día y como lo menciona el informe del PNUD es un “imperativo”.  Un imperativo que muchas veces solo queda en el discurso y no se traduce en acciones concretas. 
Para hablar sobre participación es importante intentar aproximaciones conceptuales, tomando muy en cuenta que los conceptos son solo herramientas analíticas, modelo y generalizaciones necesarios para explicar la realidad, pero no son la realidad misma (Wolf, 1977 y Shanin, 1979. Citados por Aguilar, 1996: 115). 
Goulet en su libro Ética del Desarrollo evidencia la dificultad de “acuñar una definición precisa y operativa”; sin embargo recupera elementos de Ivan Illich que menciona que “La participación es la desprofesionalización de todos los dominios de la vida  -escolarización, sanidad, transporte, planificación- de manera que ‘la gente corriente’ se haga responsable de su propio bienestar”. Y de Paulo Freire que afirma que “la piedra de toque del desarrollo es si el pueblo que previamente ha sido tratado como mero objeto al que se conoce y sobre el que se actúa, puede ahora conocer activamente y actuar, con lo que se hace sujeto de su propio destino social”.  Ambas definiciones que hacen hincapié en tomar las riendas del propio bienestar y ser sujetos del propio destino social se ven complementadas con la idea propuesta por Marshall Wolfe, que la define como “los esfuerzos organizados para aumentar el control sobre los recursos y las instituciones reguladoras en determinadas situaciones sociales, por parte de grupos o de movimientos hasta ahora excluidos de ese control. (Goulet; 1999:98)
 
Incorporaré una nueva definición que considero sintetiza y complementa las citadas por Goulet.  “La participación la entendemos como un acto democrático y un proceso de autoaprendizaje individual y colectivo que transcurre en el propio proceso de toma de decisiones y que implica un compromiso activo”. (Cambra; 1999: 14).   Resumiendo podemos decir que participación está estrechamente ligada a: sujetos, decisiones, control y compromiso.
 
Una vez que nos hemos acercado a qué es la participación. Nos interesa, ahora,  saber por qué es importante para el desarrollo?.   La participación se convierte en el prerrequisito de un verdadero proceso de desarrollo y hay que entenderla como medio y como fin del desarrollo, así como una de las principales necesidades humanas.  “En la identidad básica del ser humano se halla la necesidad de la participación….El involucramiento es una exigencia interna de la naturaleza misma del ser humano” (Klisberg; 2006: 175) 
 “La gente afectada por intervenciones para el desarrollo debe ser incluida en los procesos de decisión” (Ibid: 150).  La participación debe ser un elemento esencial del desarrollo. El derecho de toda la población a decidir sobre aquello que influye  en sus vidas implica la distribución del poder. El desarrollo debe centrarse en el ser humano, que pasa a ser considerado como motor, al que se le atribuye la capacidad y necesidad de participar activamente en los procesos de ampliación de sus propias posibilidades.
 Cuando la gente participa, se hacen sujetos activos de conocimiento y de acción, construyen su propia historia humana y se comprometen en procesos de desarrollo auténtico (Goulet: 1999:97).  Por está razón no es posible imaginarnos desarrollo sin participación, razón  por la que hay que crear un conjunto de condiciones sociales y políticas que estimulen espacios para compartir el poder y que permitan un reparto equitativo de los beneficios del desarrollo. Se trata de contribuir a elevar los niveles de participación social como vía para alcanzar un verdadero desarrollo y no convertir a éste en un medio al servicio de los grupos dominantes.  “Sin participación las estrategias de desarrollo no serán ni democráticas ni eficaces. Sin participación de la gente corriente en el desarrollo, la misma democracia política será en buena parte una ficción” (Ibid: 105).  
Por qué la elaboración de un Plan de Desarrollo Municipal debe constituirse en un espacio de real participación para los y las jóvenes como actores claves del desarrollo. ..
  

MAS DEL DOCUMENTO EN ( Ensayo Evangelina Navia)

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